El programa turístico “Descubre La Carolina” hizo una parada para honrar la visita del patrón del municipio con la visita teatralizada San Juan de la Cruz. La iniciativa, en palabras de la concejala de Turismo, Inmaculada Expósito, responde al objetivo de dar a conocer la “interesante y poco conocida historia del Convento de La Peñuela”. “La experiencia de años pasados nos ha demostrado que acompañar las explicaciones con breves escenificaciones que recrean escenas y episodios vividos en torno al convento y el primitivo oratorio de la ermita, enriquecen la experiencia y el público asistente interactúa mucho más con los datos y la información que aportamos”, apunta.
En concreto, la actividad se centró en la vida y milagros en La Peñuela. De esta forma, se representaron tres escenas de hechos reales que ocurrieron. La primera tiene que ver con la fama de santidad que los ermitaños de La Peñuela adquirieron, llamando la atención de todas las gentes que transitaban por la zona y, especialmente, de los frailes carmelitas, pasándose a visitarlos el Padre Gabriel de la Concepción, impulsor de la fundación del convento de descalzos de Granada, que lo será también del de La Peñuela. La siguiente escena recoge uno de los tantos testimonios de milagros y beneficios que se atribuían a estos frailes, que logran ayudar a un mercader a orientarse en la noche y sacarlo de una tremenda angustia al oír en una lejanía imposible el tañido de la campana del convento. Y, finalmente, se recreó el momento en que el Prior de La Peñuela, convence a San Juan de la Cruz para que acuda al médico de la ciudad de Baeza o Úbeda para curarse.
La visita teatralizada se ha realizado a través del Museo de La Carolina en colaboración con la Escuela Municipal de Teatro, ahora Grupo Diógenes de Teatro de La Carolina, que “siempre muestran su mejor disposición y buen hacer con entusiasmo, siendo un placer trabajar con ellos”.
El Convento de La Peñuela, fundado en 1573 y cuya comunidad de carmelitas descalzos permaneció en estas tierras hasta la llegada de los colonos en 1767. “En definitiva, es una forma de que, a través del conocimiento, aprendamos a valorar nuestro singular patrimonio y pasado, en el marco de unas fechas tan significativas como lo son las fiestas patronales en honor a San Juan de la Cruz”, concluye Expósito.