Alejandro Vico presentó a “su segundo hijo” en el Palacio del Intendente Olavide de La Carolina. “El fuego que no se apaga” es un libro de poemas, aunque recoge algún relato corto, en el que habla de sus vivencias, recuerdos y sentimientos. Así lo explicó el autor, que remarcó que el principal objetivo al presentarlo era hacer partícipes a todos los presentes de sus memorias y experiencias.
En la misma línea intervino el prologuista de la obra, Juan José González, que realizó una semblanza de Alejandro Vico y relato cómo la mina marcó su vida y, en este caso, el poemario. “Su padre fue minero y eso le marcó. Por otro lado, en ‘El fuego que no se apaga’ se rememoran diferentes momentos de su vida, como su infancia, el amor y otros tiempos más difíciles”, dijo.
El acto de presentación tuvo de todo. El cantautor local Juan Carlos Colás fue el encargado de abrir y cerrar el acto con su guitarra. Lo hizo echando mano de dos de los grandes poetas españoles que más han influenciado a Alejandro Vico. Interpretó a Lorca y a Miguel Hernández, concretamente, los temas “Anda jaleo” y “Andaluces de Jaén”, entre otros.
Por otro lado, personas del público salieron al atril a leer algunos de los poemas incluidos en “El fuego que no se acaba” convirtiendo, de esta manera, el acto de presentación de la obra, en un espacio para compartir cultura. No en vano, según remarcó el concejal de Cultura, Marcos Antonio García, Alejandro Vico siempre ha trabajado, en colaboración con el Ayuntamiento carolinense, en acercar la poesía a sus vecinos y vecinas, ya sea a través de los paseos literarios, con las presentaciones de libros, los recitales de poesía o encuentros de poetas. “Es tan importante escribir poesía como hacerla llegar a la ciudadanía. Desde que terminó el primer estado de alarma, hemos pretendido dotar a La Carolina de una programación culturar estable con, al menos, una o dos citas a la semana. Estamos viviendo unos tiempos complejos y este tipo de iniciativas no solo contribuyen a construir una sociedad más culta sino también a olvidar por momentos esos problemas”, aseveró.
“El fuego que no se apaga”, publicada por Aliar Ediciones, es un canto a la cultura minera, pero, además, traslada al lector al primer poemario de Vico, “Eclipse”, al darle continuidad.