La alcaldesa de La Carolina, Yolanda Reche, y la concejala de Políticas Sociales, Carolina Cano, han entregado los diplomas correspondientes a la finalización a los dos cursos impartidos en el marco de la estrategia ERACIS (Estrategia Regional Andaluza para la Cohesión e Inclusión Social). En concreto, se han realizado dos: auxiliar de comercio y auxiliar de camarero.

Ambos ciclos se combinan la parte teórica con un periodo de prácticas en colaboración con los establecimientos del municipio. Aunque tuvieron que ser suspendidas por el estado de alarma y la emergencia sanitaria, han podido retomarse y finalizarse con éxito.

“Las acciones formativas persiguen el objetivo de capacitar al alumnado en un oficio. De hecho, su objetivo es la población de las zonas más desfavorecidas con el fin de tratar de atajar la desigualdad. El alumnado lo han compuesto principalmente personas solicitantes o beneficiarios de RMISA (Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía). Esa es la importancia del programa ERACIS. De una manera transversal interviene en los barrios incluidos para aumentar el nivel educativo, la mejora del hábitat, la convivencia y la empleabilidad, entre otros”, afirma la alcaldesa.

Las acciones formativas de ERACIS se dirigen a la reinserción laboral de personas incluidas en las catalogadas zonas desfavorecidas del municipio. En concreto, en el curso de auxiliar de comercio se han impartido contenidos relacionados con las auxiliares en el punto de venta, la preparación de pedidos y atención básica al cliente. Además, se han incluido otros temas transversales: orientación laboral, igualdad de género, sensibilización medioambiental y prevención de riesgos laborales en el sector del comercio.

De las quince personas que comenzaron el curso lo han concluido 10. “La evaluación nos arroja unos resultados muy positivos, ya que el 100% de los asistentes han mostrado su aceptación a los contenidos”, detalla Reche.

Con lo que respecta al curso de auxiliar de camarero, los contenidos específicos han sido aplicaciones de normas higiénico–sanitarias en restauración, uso de la dotación básica del restaurante y asistencia en el preservicio, servicio básico de alimentos y bebidas y tareas de postservicio en el restaurante, aprovisionamiento y almacenaje de alimentos y bebidas en el bar y reparación y servicio de bebidas y comidas rápidas en el bar. A estos se suman los contenidos transversales citados en el anterior curso.

De las quince personas que comenzaron el curso, 8 lo han concluido con éxito y 1 ha encontrado trabajo.