Seis grupos de trabajo procedentes de diferentes países. Seis artistas por equipo. Una propuesta ensamblada que reflexiona sobre el desierto, la frontera y otros paisajes abandonados. La exposición “Tierras áridas”, inaugurada, ayer, en el Centro Cultural de La Carolina, se puede visitar hasta el próximo 1 de marzo.

“Tierras Áridas” es un nombre perturbador para una exposición surgida de un proyecto internacional. Seis equipos de trabajo procedentes de diferentes lugares, como Phoenix, Londres, Valencia, Oaxaca, Campeche, Valencia y Jaén. Cada uno compuesto por seis personas que se han unido para dar forma a una obra individual que, después, se funde en una publicación ensamblada. El hilo conductor son las emociones y sentimientos que producen el desierto, los paisajes abandonados o fronterizos. Esto se muestra a partir de imágenes y otros recursos técnicos. Por otro lado, la exposición reflexiona sobre los nuevos sistemas de producción, comercialización y difusión del arte.

La alcaldesa, Yolanda Reche; los concejales de Cultura y Servicios y Medio Ambiente, Marcos Antonio García y Andrés Cuadra, respectivamente; el gerente de la Fundación Caja Rural, Luis Jesús García-Lomas; el vicepresidente de la entidad financiera, Patricio Lupiáñez, y uno de los comisarios de la exposición, Antonio Damián, asistieron a la inauguración de la muestra.

Reche, además de agradecer a la Caja Rural su firme apuesta por la cultura en el municipio, puso en valor el Centro Cultural de La Carolina como uno de los ejes vertebradores de la actividad cultural del municipio que se ha caracterizado por su eclecticismo y por dar cabida a todo tipo de muestras, disciplinas, expresiones y discursos.
Respecto a “Tierras Áridas” afirmó: “Su universo es solitario e inquietante. Es producto de un enorme trabajo colectivo. Sin embargo, cada obra se erige a sí misma en medio de un individualismo atronador que habla de soledad, de vacío, de silencio”.

Por su parte, Damián explicó la repercusión e importancia de un proyecto internacional que encuentra su origen en Jaén y que viajará a diferentes países.
A la hora de abordar el trabajo, según explicó el comisario de la muestra, cada grupo tenía una percepción. Así, mientras al equipo de México “Tierras áridas” les sugería fronteras, al de Londres y Estados Unidos le llevaba a los restos de tierras urbanas sin vida, como fábricas y zonas industriales abandonadas. Aquí en España, tenía un carácter más medioambiental y simbólico.