Más de cuarenta personas asistieron al taller de relaciones afectivo sexuales en mujeres con discapacidad, una actividad enmarcada dentro de la programación para la Semana de la Discapacidad. Con los objetivos de resaltar la importancia de proporcionar educación sexual a las personas con diversidad funcional, poner en valor y contribuir a la toma de conciencia de los derechos sexuales de todas las personas y reflexionar sobre la situación en la que se encuentran las personas de este colectivo cuando no tienen educación sexual como potenciales víctimas de abuso y violación, el taller se dirigió a las familias y profesionales del cuidado y la formación de estas personas.

La concejala de Igualdad y Diversidad de La Carolina, Carolina Rodríguez, defendió, durante la inauguración del taller el derecho a la libertad sexual de cualquier persona y remarcó la apuesta del Ayuntamiento por la formación tanto de los trabajadores, como de monitores, cuidadores y familiares. “En nuestra agenda siempre hay programados talleres y cursos que contribuyan a un mejor conocimiento de cada situación. Solo desde el conocimiento y la sensibilización se pueden suprimir barreras”, dijo.

La psicóloga y sexóloga experta en género, Carmela Cobo, fue la encargada de desarrollar los contenidos del taller. Entre otros, se habló de los derechos sexuales de las personas con diversidad funcional, del cuerpo y cómo funciona, de la diferencia entre sexos y la identidad sexual, de autoestima, de posibles conductas sexuales, de afectas y relaciones de pareja, de habilidades interpersonales y de abusos sexuales, prevención, comunicación y cómo afrontarlo. Todo esto con una metodología participativa, práctica, lúdica y motivadora.
El taller ha sido una de las muchas actividades organizadas con motivo del Día de la Discapacidad (el 3 de diciembre). La programación de actos diseñada por el Ayuntamiento ha captado la atención de todo tipo de público con diferentes propuestas como proyecciones de cine, un coloquio sobre el deporte, cuentacuentos y yincanas para los más pequeños. “La sensibilización es la mejor arma contra los prejuicios. Cuanto más se conozca algo, más barreras caen”, concluye Rodríguez.