La Sala de Exposiciones de La Casa de la Juventud acoge durante esta semana la exposición itinerante “Otila”, una actividad de sensibilización organizada por la Consejería de Medio Ambiente que pretende dar a conocer a través de paneles informativos e imágenes la problemática y evolución del lobo en Andalucía.
En la mañana de ayer, tres grupos con alumnos de la ESO del Instituto Juan Pérez Creus, participaron en talleres y una visita guiada. En ella, los jóvenes descubrieron la historia del lobo y su relación con el hombre desde la Prehistoria. Muy interesados, los jóvenes conocieron cómo los lobos eran animales salvajes que, poco a poco, se fueron acercando a las poblaciones hasta domesticarse.
Los talleres pretenden familiarizar a los niños con el mundo natural y, para ello, centrándose en el lobo, se explicaron sus características, cómo funcionan en manada, el papel de las hembras y la presencia del lobo en Sierra Morena en el último siglo, desde mediados del siglo XX hasta la actualidad. Una presencia que aunque ahora es muy anecdótica se espera que en unos años vuelva a aparecer.
Diferenciar las huellas del lobo, su fisionomía o la importancia que tienen en el ecosistema para mantener la diversidad, ya que el lobo es una especie que se encarga de controlar a las poblaciones de herbívoros, fueron algunos de los aspectos que el alumnado descubrió.
“El lobo no solo supone un recurso natural de indudable importancia en el ecosistema mediterráneo sino que además su presencia se encuentra tan inmensamente marcada en nuestro acervo cultural que no se puede entender la sociedad agrosilvopastoral de la que venimos sin la presencia del cánido salvaje, inspirador de cuentos, leyendas, saberes y haceres de nuestro pasado”, indica el concejal de Cultura, Marcos Antonio García.
La muestra itinerante del proyecto europeo Life Lobo Andalucía está recorriendo los municipios de Sierra Morena y ha llegado a La Carolina con muy buena acogida. Así lo ha señalado Marcos Antonio García: “Desde el Ayuntamiento estamos apostando por la educación ambiental y entendemos que de la misma forma que el lince es una especie que forma parte de nuestro ecosistema, el lobo también lo ha formado. Es por eso que perseguimos que los niños y el resto de la población estén familiarizados con este animal, a pesar de que ya no puedan verlo asiduamente en nuestro entorno. Ojalá llegue el día en el que vuelva a transitar por nuestras sierras”.
La exposición podrá verse hasta el jueves 31 de octubre, en la Casa de la Juventud, en horario de mañana y tarde. Abierto para todo el público.