“Benadam”, un título sugerente para un thriller en el que la historia cobra protagonismo. Miguel Sánchez Bustos traza en su novela un relato en el que se entremezclan los horrores del holocausto y el legado sefardí en una trama policiaca. Arranca en la Polonia de 1942, cuando un tren llega a su destino: Auschwitz-Birkenau. Una familia viaja en él, son judíos sefardíes detenidos en Francia. En 1990, un atropello a un peatón inicia una investigación sobre los efectos de la víctima: un diario y un medallón.

Miguel Sánchez Bustos –nacido en Santa Cruz de Mudela, pero carolinense de adopción- presentó su último trabajo en el Palacio del Intendente Olavide en un acto con mucha afluencia de público. El autor explicó lo difícil que le había resultado construir la novela. En este sentido, detalló que fue muy doloroso documentarse sobre los campos de concentración para poder plasmarlo en la obra. Y es que su novela da saltos en el tiempo y dibuja tanto el horror vivido por los judíos durante el Holocausto como la huella dejada por los sefardíes. No en vano, la judería de Jaén aparece en alguno de sus capítulos. En este punto, mencionó al presidente de Iuventa, Rafael Cámara, por toda la labor que ha realizado para recuperar y dar a conocer la historia y patrimonio sefardí en la capital.

Durante la presentación le acompañaron el concejal de Cultura, Marcos Antonio García, y el profesor de Literatura de la UJA jubilado, José Luis Buendía. Este último, durante su intervención, puso en valor la importancia de la palabra y se detuvo en la figura de Alfonso X, un gran defensor de las letras. En concreto, destacó como en su corte hubo una buena convivencia entre cristianos y judíos. Es más, los sefardíes lo ayudaron en la tarea de protección y difusión de la lengua castellana.
Por su parte, el edil de Cultura remarcó el compromiso del equipo de Gobierno por recuperar la memoria histórica. “En las últimas semanas, hemos presentado varias publicaciones con diferentes temáticas, como ‘Historias de una vida singular’, ‘La Carolina y su partido judicial. 1931-1950’ y la revista homenaje a Miguel Hernández ‘Estrechando las dos orillas, además de la novela que hoy nos ocupa’”, detalló.

Lejos de ser una presentación cerrada, el público asistente se implicó y realizó diferentes preguntas a los ponentes.