Las cuarenta personas que participan en el taller de envejecimiento activo organizado por el Centro Municipal de la Mujer cerraron la actividad con una sesión de risoterapia que les hizo volver a su casa con una gran sonrisa en el rostro. Según la psicóloga encargada de la actividad, Beatriz López, esa positividad es muy necesaria para afrontar cualquier etapa de la vida. “En el proceso de envejecimiento es tan importante la salud física como la mental”, apunta.

El taller, celebrado durante todos los martes del mes de marzo, ha sido multidisciplinar, y ha abordado diferentes aspectos relacionados con la vejez. A lo largo de las sesiones se ha dado respuestas a las dudas que puedan surgir sobre el proceso. De esta forma, se han combinado las sesiones teóricas con la práctica.

Así, el primer día, centró en los procesos psicológicos de la vejez y se realizaron diferentes dinámicas para trabajar los cuatro aspectos más: la atención, la memoria, la inteligencia y la creatividad.
Después, se abordaron la menopausia y la andropausia, sesiones en las que participó una enfermera voluntaria de Cruz Roja, que se centró en los aspectos biológicos. Los dos últimos días se destinarán a trabajar sobre las redes sociales –impartido por Alberto García Hoyas- y la risoterapia.

En definitiva, a través de las cuatro tardes que dura el taller, se pretendió que los participantes puedan afrontar este proceso evolutivo más seguros y con un conocimiento más objetivo de lo que ocurre en esta etapa de la vida.

La puesta en marcha del taller es una apuesta del Área de Bienestar Social para poner en marcha talleres de diversos tipos que doten de herramientas a personas que pertenecen a los colectivos para afrontar el día a día. De ahí, la amplia oferta de talleres y jornadas que se organizan desde el Área.