El salón de plenos del Ayuntamiento de La Carolina ha albergado un acto emotivo. La Corporación ha nombrado Hijo Adoptivo del municipio a Guillermo Sena Medina, una persona cuyo nombre es sinónimo de defensa de la cultura, de las tradiciones y de la esencia carolinense.

El concejal de Cultura, Marcos Antonio García, fue el encargado de relatar la trayectoria y biografía del homenajeado. “Solo con unos días de vida su familia se trasladó a vivir a La Carolina […]. Se jubiló como teniente fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Cabe destacar que su admiración y devoción por San Juan de la Cruz y su poesía le abrió el camino de su implicación en los asuntos culturales de La Carolina y de la provincia de Jaén al inspirar y promover actos y actividades en torno al IV Centenario de la muerte de la San Juan de la Cruz (1991), el V Centenario de América (1992) y el Bicentenario de la muerte de Carlos III (1988)”, detalló.

Además, Guillermo Sena ha sido uno de los grandes impulsores en el estudio e investigación de las Nuevas Poblaciones. En concreto, además de ser cronista oficial del municipio desde hace más de 30 años, fue fundador y presidente del Seminario de Estudios Carolinenses y del Centro de Estudios sobre Nuevas Poblaciones Miguel Avilés.

La alcaldesa, Yolanda Reche, por su parte, tuvo palabras de agradecimiento hacia Sena por toda la labor desarrollada en pro de la divulgación y defensa de la Cultura. “Siempre ha abordado sus múltiples proyectos desde la humildad del sabio, con la conciencia del que reconoce que difundir la cultura es trabajar por los demás, con la generosidad del que comprende que el saber nos hace libres. Por todo esto, solo nos queda darte las gracias Guillermo. Gracias por defender nuestra tradición, gracias por difundir nuestros orígenes y salvaguardar nuestra historia. Gracias por ser ejemplo y, sobre todo, por ser un espejo en el que los más jóvenes pueden mirarse con orgullo”, afirmó.

Por último, Guillermo Sena, se mostró emocionado por el reconocimiento y afirmó que este reconocimiento suponía para él ser profeta en su tierra.