La Plaza del Ayuntamiento parece estar envuelta en otra época. Los aromas, artesanía y gastronomía del mercado navideño trasladan a los vecinos a tiempos más antiguos.

La programación incluye a niños y a mayores y va de los juegos a la contemplación de aves, por ejemplo. Espectáculos de clown, de danza del vientre, talleres de cetrería, de velas, de escayola y títeres son algunas de las actividades que completan una agenda que hacen que pocos quieran abandonar el mercado una vez entran y se dejan llevar. Incluso el rey mago se acercará a recoger las cartas de los más pequeños.

Además, entre los puestos se puede tomar algún refrigerio para tomar fuerzas y compartir con los vecinos.