El Centro Cultural acogió, ayer, el pregón de las Fiestas de San Juan de la Cruz. Amenizado por la música del Cuarteto Santa Cecilia, el acto brilló por la emotividad de las palabras del pregonero, Sebastián Vic Bellón. La presidenta de la Hermandad, Carmen Pérez, fue la encargada de presentar al pregonero, para el que solo tuvo buenas palabras. La alcaldesa, Yolanda Reche, y el concejal de Cultura, Marcos Antonio García, asistieron a la ceremonia.

Con una prosa llena de emoción, el pregonero dividió su discurso en varias partes. En la primera, Nostalgia, retrocedió hasta su infancia y rememoró su traslado desde su tierra natal de la Ría bilbaína hasta La Carolina con 6 o 7 años. “Por aquel entonces, solo había dos grandes fiestas: la feria de mayo y las fiestas de San Juan. Para los niños eran dos grandes acontecimientos”, relató, al mismo tiempo que tuvo palabras para hablar de la ermita de La Peñuela y de un cementerio anejo por el que los más pequeños correteaban allá por los años cuarenta.

La segunda parte del pregón se centró en la figura de San Juan de la Cruz y en el tiempo que vivió en La Peñuela. Para ello, Sebastián Vic hizo un recorrido epistolar por las cartas que el santo escribió. “Aquí fue un hombre feliz, dedicado a la oración. El tuvo la premonición de que no iba a durar mucho”, señaló.

Por último, cerró su intervención con la poesía dedicada a San Juan de la Cruz del poeta carolinense Pérez Creus.