El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, ha asegurado en el Parlamento que su departamento está haciendo “todo lo legalmente posible” para que el servicio de comedor se restablezca cuanto antes en los 37 colegios de la provincia de Jaén, cuyo funcionamiento tuvo que ser suspendido el pasado 15 de octubre debido al abandono de contrato por parte de la empresa Royal Menú.

En este sentido, Imbroda ha enumerado todas las vías posibles que se han iniciado para solucionar el problema en estos centros, como la declaración de emergencia el mismo día 15 de octubre, que dotaba a la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE) de la facultad de contratar de forma directa a empresas que atendieran temporalmente estos comedores y, de este modo, reducir al mínimo el tiempo de suspensión del servicio. Con esta figura jurídica, ha informado el consejero, se mantuvieron contactos con unas 60 empresas y, “lamentablemente, ninguna pudo hacerse cargo del servicio, la mayoría por el temor de tener que asumir las deudas de Royal Menú, tanto con los trabajadores como con la Seguridad Social”.

De forma paralela, el pasado 29 de octubre se licitó por procedimiento urgente el servicio de comedor de estos centros, siendo una única empresa la que se ha presentado a la licitación. En estos días la empresa está presentando la documentación necesaria para proceder a la adjudicación, tras la cual, en un plazo de 15 días, se podrían formalizar los contratos. Esta nueva empresa, ha explicado el titular de Educación y Deporte, se encuentra actualmente negociando con los sindicatos y los representantes de los trabajadores la forma de abordar las deudas que Royal Menú tiene pendientes. En este sentido, Imbroda ha afirmado que la Consejería respeta las reuniones que se puedan producir entre terceros y los acuerdos que se puedan derivar de las mismas, siempre y cuando estos acuerdos respeten el convenio colectivo, en el que se incluye la subrogación del personal en este tipo de casos. Además, ha aclarado que “desde la Consejería no se aboga ni se pide a los trabajadores que renuncien a nada que les corresponda”.

Asimismo, el consejero ha dicho que “es conveniente mantener una actitud prudente mientras culmina el proceso para la adjudicación definitiva de los contratos y se resuelven las negociaciones entre la nueva empresa y los trabajadores y trabajadoras afectados”.

Igualmente, el consejo ha lamentado la situación en la que se encuentran los 1.900 alumnos afectados de 37 centros de 25 localidades y ha afirmado que “se está trabajando sin descanso para restablecer la normalidad lo antes posible, a pesar de todas las dificultades que estamos encontrando”.

La visión del PSOE

La parlamentaria socialista Ángeles Férriz muestra su estupor tras escuchar hoy al consejero de Educación decir que está “rezando” para que se solucione el problema de los comedores escolares en la provincia de Jaén, “una auténtica frivolidad y una nueva falta de respeto” hacia las familias afectadas. “Al consejero de Educación se le paga para trabajar, para ser resolutivo, para estar encima del problema y para solucionarlo, no para fiarlo a la providencia divina. Si su solución es rezar, apañados vamos. Es de un descaro asombroso. Para rezar, no hace falta consejero”, sentencia.

Férriz acusó a Imbroda de “echar hoy balones fuera, eludir su responsabilidad y mantener la incertidumbre sobre el futuro de los comedores escolares” en 37 colegios de la provincia de Jaén, mientras más de 1.500 familias afectadas van ya camino de los 2 meses sin este servicio público.

En la Comisión de Educación del Parlamento, Férriz reprochó a la Junta su “falta de transparencia”, puesto que colegios y Ampas de Jaén se están enterando por los medios de comunicación del procedimiento. “Por los medios nos enteramos de que ayer era la fecha tope para que la empresa aceptara o no. Y por los medios nos enteramos de que esa única empresa interesada era Col-Servicol, cuya única referencia es que fue expulsada por la Xunta de Galicia por servir comida en mal estado”, apuntó.

La parlamentaria socialista consideró que el Gobierno andaluz “no se puede seguir escondiendo”, porque la Junta “no es responsable de la situación económica de la empresa Royal Menú, pero sí tiene que responder ante los colegios y ante las familias afectadas”. “Las familias quieren soluciones. La Junta lleva 2 meses no sólo sin solucionar el problema, sino sin dar ni siquiera una fecha. Aquí hay torpeza, falta de previsión, falta de sensibilidad y falta de respeto a los colegios y a las ampas. Y, mientras tanto, las familias siguen haciendo malabares para conciliar, y ahora más con la campaña de la aceituna”, resumió.

Férriz aseguró que en abril ya sabían que no se le iba a renovar el servicio a la empresa, que el 4 de septiembre se inició de hecho la cesión del servicio a otra firma y que el 9 de octubre Royal Menú avisó de que iba a dejar de prestar el servicio. A pesar de ello, la Junta avisó a los centros y a las familias 5 días después, a 24 horas de que se finiquitara el servicio.

Desde entonces, 2.000 niños se quedaron sin comedor, algunos de ellos con problemas de vulnerabilidad a los que el delegado “mandó a asuntos sociales”. A los 6 días del aviso, la Junta decretó la emergencia y Férriz preguntó: “¿Para qué sirve la emergencia si el servicio no se va a reanudar hasta 2020 y todavía no son capaces ni de concretar en qué momento?”

Así las cosas, la parlamentaria socialista indicó que “a día de hoy más de 1.500 familias siguen sin comedor escolar, han perdido el primer trimestre y no sabemos si también van a perder el segundo”, por lo que exigió a Imbroda que “deje de echar la culpa a los demás y se ponga a trabajar de una vez”.

También consideró “muy grave” que la Junta no se haya posicionado en defensa de las trabajadoras, dice, ante el “chantaje” de la empresa, que les ha reclamado la renuncia a los sueldos que se les deben. “La administración no puede decir que lo respeta, ni puede ponerse de lado cuando la empresa quiere pisotear los más elementales derechos de las trabajadoras”, sentenció.